MUERTOS QUE CAMINAN.
Julio Mora, había muerto exactamente hace 33 años, en esa misma celda con hedor a sangre fresca, claro como la que se saborean los lobos hambrientos o los murciélagos, aunque esta era humana. Con tanta podrían haber alimentado los bancos del país y habría bastado para décadas, escuchó decir eso a German un médico recién egresado de la Universidad Boliviarana en Venezuela. ¿Que estaba haciendo ese flacuchento, de espaldas curva y pequeña en ese justo momento en que no debía estar? En fin, todo era surrealista en el calabozo de aquel fatídico 17 de septiembre, en la 1ra comisaría de Talca.
Almorzando en uno de los tantos lugares que visitaba a diario Julio, encontró a Catalina.
_¿Puedo?, inquirió con voz suave pero intensa_ ella miro sorprendida con un ademán de agravio y miedo, le quito la mirada. _“Estee… no se asuste, yo soy mas o menos habitual por acá, soy un muerto que camina y tengo las facultades para hacer un montón de cosas soy para ti sólo una ilusión, busco a una de mis hijas y a pesar que puedo volar por ejemplo, no puedo dormir, así es que estoy siempre despierto, vivo en esta ciudad y en otras cercanas desde hace 33 años, es decir soy un fantasma no hay nada de que temer_.
Obviamente no podía decirle todo aquello a Catalina, si no tendría un grito que le habría roto los tímpanos. Se acordó de la primera vez en que decidió contarle a alguien, German justamente, el médico aquel del calabozo. Se enteró después de diez años, yendo a su consulta en Caracas, de la tortura, el dolor traumático, la perdida del ochenta por ciento de su oído izquierdo; la sentencia a punto de ejecutoriar y la salvada del embajador Venezolano en aquella última hora, suerte con la que él no corrió.
Su plan fue atenderse como paciente, aunque tenía que buscar la excusa para no desvestirse, pues las cicatrices de las balas estaban prácticamente vivas, tanto que a veces necesitaba cubrirse con algunos paños para disimular las heridas, lo más complicado era en el Verano. Su plan fue hacerse conocido y luego en confianza poder hablarle del problema, pero Germán, inmediatamente lo vio entrar, comenzó a preguntar por Chile y por Talca, que el conoció gente allá y…que: _es más, tu te pareces mucho a un chileno que conocí, nunca más supe de él, sólo he sabido acá de muchos muertos, ejecutados, lanzados al mar. Espera, espera…no puede ser, no puede ser_, Germán empezó a ponerse de pie y a retroceder, abrió un pequeño refrigerador y sacó una botella de agua, llenó un vaso y tragó un gran sorbo. _A ver dígame quien es usted, usted no es un paciente, ¿quien es usted?_, decía esto al momento en que tomaba el citófono, _espere Dr., espere, no vaya tan rápido, es una cruel y larga historia. Siéntese, siéntese por favor, si quiere que le explique lo haré, pero si se calma, esto no es fácil, es más usted podría ayudarme y por eso estoy acá, usted es científico, es un hombre inteligente y podría ayudarme_. Julio había tomado la decisión de decirlo aunque no tenía idea de la reacción, creía que las personas más o menos cuerdas huirían, lo denunciarían, se vería expuesto, sería un fenómeno.
_Mira Germán ¡si!, soy yo… Julio Roa Mansilla, tengo o mejor digo, debería tener 40 años, ¿no he cambiado mucho verdad? _ bueno yo te veo igual prácticamente_ por favor siéntate y no te asustes, se que lo que voy a decir es algo absolutamente incomprensible, pero es fundamental que me creas, pues no tiene una explicación natural, como te dije tu eres una persona inteligente, espero y se que al menos me escucharas_.
Bueno la noche del 22 de septiembre, fui condenado y me ejecutaron con una ráfaga_ _¿espera pero y como te salvaste?_ no me salvé_ ¿como no te salvaste?, no entiendo._ No me salve pues de nada, ni siquiera de irme al purgatorio, al cielo o como quiera que se llamé _ a ver oye, ¿tu me estas tomando el pelo?; ¿de que se trata esta broma?_ no es broma Germán_ Julio se levanta y le muestra las heridas, prácticamente vivas, _no pero por favor no es posible, ¿como puedes estar de pie con esas heridas?, ¿no te duelen?, has perdido mucha sangre._ No, no, espera tu no has entendido, yo estoy al parecer muerto, bueno supongo porque no todo el mundo me ve creo, me enfrento a mucha gente para probar y algunos me pueden ver, puedo viajar digamos astralmente, puedo volar y nadie me ve, pero no siento nada, no siento física ni mentalmente, no puedo tener emociones, aunque externamente talvez me perciban.
_Pero, ¿como llegaste acá?, ¿vienes de Chile?_ claro vengo de Chile, lo pienso y si quiero puedo estar en un lugar, no tengo que pasar por Aeropuertos, terminales que te registren o que se yo, _no lo puedo creer, simplemente esto no es verdad, ¡no puede ser¡ estoy soñando, esto es una pesadilla muy feroz, esas heridas, pero… ¿que pasa?_. Germán se sienta y recuesta la nuca en su sillón, recibe un llamado, le señala a su secretaria que no lo moleste, que no le pase ningún llamado, que tendrá que salir y no estará en la tarde. Germán estaba lo suficientemente nervioso para no hacer nada, no atinaba, pensó en echarlo, que no quería verlo, que prefería olvidar todo el episodio, que ha sido un pesadilla de terror y que le cuesta despertar. Julio se miraba en el espejo y veía su cabellera semi-riza y al cuello, con ese peinado típico de los setenta, patillas largas y un bigote casi ralo, a decir verdad, algo pálido, pero como su tez era blanca, todo el semblante lucía normal, además Julio siempre fue muy delgado, así es que su aspecto era de un tipo algo despreocupado nada más. German, seguía sin moverse de la silla y Julio pensó que era momento de retirarse.
_Espera_, dijo Germán, _espera, déjame auscultarte, no mejor dame tu muñeca, si esa, cualquiera. _No tienes pulso, no, no puede ser, estoy nervioso- toma su estetoscopio y lo coloca por encima de la camisa y… nada, no hay ni un solo pulso, _a ver dame tu aliento_, nada, German no percibió nada, ni un reflejo, ni un suspiro, nada delataba vida, pero sus ojos pardos tenían brillo, la barba le crecía, ¿que es esto? se decía si mismo en voz baja.
German se sentó y trato de calmarse, lo miró fijamente y le dijo: _OK, Ok, me estas convenciendo, se que puedo despertar en cualquier momento, pero dime ahora, ¿que quieres?, ¿porque estas acá?
Julio se toma una pausa antes de hablar y con su voz suave pero convencido: _German ya te dije tu eres medico, hombre de ciencia, conoces el cuerpo y la mente humana, sólo quiero saber porque no estoy en otro lugar, siempre creí que uno se iba a otro lugar, pero estoy acá con los vivos, no puedo sentir nada, lo que es nada, sin embargo veo todo y algunas personas me ven, no se cuales pero se que me ven y tengo mis recuerdos, eso sí esta intacto, todos mis recuerdos. Entonces lo que quiero es que me ayudes a dilucidar cual es el problema y lo más importante quiero encontrar a mi familia, necesito encontrar a Ana mi hija, necesito abrazarla es el único deseo que he tenido como sentimiento, es algo muy extraño sabes, tal vez así podría salir de acá, tengo la intuición que eso podría ayudar a terminar con esta locura.
_A ver Julio, ¿tu quieres que te ayude a encontrar a tu hija, Ana?_ claro, ¿tu podrías ayudarme?, _pero por favor tu con todos los poderes o no se como llamarlos, las facultades, ¿me dices que no puedes ubicarla?, ¿como quieres que te crea?_. Es raro German, pero es verdad, es a la única que he intentado ver, pero no está, no puedo_. Mira Julio, este es un pasaje de mi vida que tengo prácticamente enterrado, no he hablado de este tema, poca gente lo ha escuchado, pero si puedo hacer algo por tí lo haré, averiguaré en la embajada, no lo sé, no sé si estoy preparado para viajar a Chile, pero te prometo que algo haré, te lo prometo_. Julio se dispone a salir de la consulta.
_Espera y de saber algo, ¿como te ubico? _ No te preocupes yo te llamaré o te ubicaré. Eeeh…, bueno esta bien, adios.
A penas cerró la puerta, Julio pensó que Germán estaba estupefacto, no haría nada, por ahora, pero quien sabe, tal vez le ayude. De todos modos, fue importante poder contarlo y saber que nada de lo que creyó en algún momento ocurrió.
Catalina conoció a Ana en la Universidad, en las marchas por los detenidos desaparecidos, en la comisión, como le decía ella, el tío de Catalina fue un ejecutado por la dictadura y ella no dejaría nunca de clamar justicia para su tío Alberto, hombre de campo, padre ejemplar, detenido en Rancagua. La primera vez que Ana le contó los sueños con su padre, no lo olvidaría. Ana estuvo en el psiquiatra mucho tiempo, tenía un sueño permanente, veía a su padre caminando por la calle y ella le gritaba, hasta quedar di fónica y el no le escuchaba, seguía su camino, no miraba siquiera y entonces ella lloraba, lloraba, lloraba, despertaba en sollozos, casi todas las noches. Tenía el libro de cuentos en la mano, ese cuento que le leería su padre la noche en que lo detuvieron, nunca lo abrió siquiera, el cuento quedó ahí en su estante nadie podía moverlo en la casa, nadie. Un día Catalina vio un chaman o médium, en la oficina alguien se lo recomendó, ella asistió al evento con el único objetivo de preguntarle por el caso de su amiga. Pues bien, le dijo el hombre de aspecto duro y algo enjuto: elige un día de primavera, de comienzos de primavera ve con tu amiga a un lugar que yo te avisaré_ ¿me avisará?, ¿como?, _no te preocupes yo sabré como avisarte_ le diré a Julio.
Catalina salió del lugar aun más confundida que al comienzo. Sin embargo, al despertar el día siguiente no sabía como, pero amaneció con una idea fija. Tenía que ir con Ana a Talca, al restaurant El Conquistador en el centro de Talca, y lo más importante, el cuento del grillo Plín Plon, no podía faltar. Tendrían que esperar hasta que oscurezca y pedirle a un hombre en la calle, que por favor le leyera el cuento a Ana, algo no muy fácil de hacer, considerando que eran dos mujeres bastante adultas; pero esa era la idea, según ella todo se habría transmitido en el sueño la noche anterior, aunque algo nebuloso.
Catalina no había tomado conciencia aún de lo que sucedía, y por eso en una primera instancia, el temor y la desidia frente aquel hombre delgado, nunca esperó encontrase a boca de jarro con el mismísimo padre de Ana, por lo que su reacción fue de un desconcierto inaudito.
_Espere, oiga espere, ¿Julio?, ¿usted es Julio?_ no supo de donde saco las palabras pero preguntó. Julio había dado la vuelta para retirarse y cayó en cuenta que la muchacha le hablaba, le había llamado por su nombre. _Julio, estoy con Ana, ella esta conmigo, si, su hija está aquí ahora, salió a comprar cigarrillos al lado_.
Cuando Ana apareció en la puerta de vidrio y vio aquel hombre de espaldas, conversando con Catalina, sabía que no era aquel, que una hora antes sentado en la plaza, le pidieron que les leyera el cuento, lo que pensaron sería lo mas difícil, finalmente resultó en franca y deliberada armonía, con aquel hombre leyendo el grillo Plin plón y repitiendo al terminar: y “colorín, colorado…”, para ellas notable, increíble.
Le vino un frío en todo el cuerpo, luego un calor profundo que le bajó por la médula hasta las uñas de los pies, _el es mi padre_ se dijo, _y no estoy soñando_ repitió al unísono, _no estoy soñando_. Tomó aliento, caminó con paso firme y lo tomo del cuello, con un abrazo que hizo retumbar las mesas y los candelabros de aquel local, ni siquiera le había llamado, no había pronunciado su nombre y no estaba llorando, por el contrario, reía, reía a carcajadas, sin soltarlo, nunca había dado un abrazo tan enorme, el cielo se caería a pedazos y ella no terminaría de dar ese abrazo eterno, sus brazos se alargaron hasta tocar el infinito y reía, reía como si el mundo fuera un parque de diversiones, como en una montaña rusa de la mano de un amor adolescente. En tanto Julio, sintió, sintió el calor, el miedo, la tristeza, su estomago le dolía, pero también estaba extasiado, entre el dolor y la sonrisas, Julio dio la vuelta y tomo la mano de Ana, para secar una lagrima, la lágrima que inundó el ambiente de descanso, de alegría, de silencio, de paz.
Mientras tanto en las noticias que se dejaban ver en un viejo televisor de aquel restaurant, otro sitió con restos de detenidos desaparecidos era encontrado y algunos huesos se habían reconocido en el Servicio médico legal.
A la memoria de Luis Armando Lagos Torres, Padre de Eliana, desaparecido en Liquiñe, Villarrica, ejecutado por la denominada, caravanita chica en la IX Región, el 10 de Oct. Del 73.
(donde estas Eliana para darte un abrazo…).
Aquí se promueve e insta a la gente a despertar, como decía Hendrix "La gente esta dormida...", por eso nosotros subimos el volumen.
jueves, octubre 23, 2008
lunes, junio 09, 2008
BIOCUENTOS (COMO UN CUENTO Nº 019)
Locos en Bonifacio (PRIMERA PARTE)
Las chapas no han sido cambiadas, para no proteger a ninguno de estos locos por el danger… (jajaja)
No es llegar y ponerse a traficar hombre, decía un viejo tránsfuga de la Calle Clemente. Llegaba la navidad y como lo haríamos para viajar, ver a la familia, comprar un regalito, ni siquiera había para hacer almuerzo. “Mc. Iver” era un amigote de aquellos que sobrevivían con dientes y muelas ante la adversidad económica, con la inteligencia que caracteriza a un agente, como este ingenioso giro sin tornillo de la investigación privada. Nuestro buen amigo entre otros recursos, tenía una red bastante bien desarrollada para el cambalache de Concholepas concholepas (el nunca bien ponderado molusco Loco), pues esta forma de pagar las cuentas de arriendo y salvar pa’l almuerzo y una que otra granjería, siempre fue apetecida por los chicos de Clemente (El Ratón, Chilo, Pedro y puntada sin hilo), pero Mck Iver como buen empresario no iba a cantar el milagro_ Por favor chicos estos contactos son peligrosos, tienes que ganar la confianza de la “costa nostra” en Niebla_. Un buen día apareció el chico Nano, nene estimulado para armar empresas de dudosa reputación y más que ello, de difíciles resultados. Considerando el contexto de la fecha y la necesidad con cara de hereje por cierto, el tío Nano convenció a la pandilla para emprender la misión hacia “Bonifacio”. Con una pequeña inversión se rentaría el 400%, sólo había que arriesgar un mínimo y entre varios saldría conveniente. Claro que ese mínimo había que sacrificarlo, porque si estaba, era para las básicas necesidades del fin de año.
El sol colgaba fuerte en la punta de la piedra más alta, en aquellos roquerios de Bonifacio, pequeña caleta al sur de Curiñanco, la noche anterior había estado muy dura, con una pésima carpa, capeando el frío y algunas gotas de lluvia, en la madrugada, más bien para no perder la costumbre. Sin considerar que la micro hasta Bonifacio serpentea un camino costero inclemente, de al menos 3 horas que, entre el polvo, las vecinas con guagua y las rancheras del chofer, ya empezaba a apestar, todo este aspecto popular de dicha gira. Con una singular roca como amaca, puntada sin hilo se mecía frente al roquerío de la orilla del mar, con los splash sonando en el oído como una bofetada de payaso en los tímpanos, como sea el cansancio arreciaba y una cuota de pereza no estaba de más, considerando lo difícil del día y la noche, anterior y ciertamente lo que se venía en la vuelta. Observaba el vaivén de aquel pequeño bote con motor fuera de borda y los buzos, obteniendo el trofeo de los chicos desde una plantación en el fondo marino, en aquellos roquerios con especial espacio para su desarrollo.
_Estamos hablando chicos de locos de este tamaño, sin trucos ni arreglines turbulentos_ decía don Manuel pescador de toda la vida en esta pequeña bahía, mostrando su gran mano semi abierta.
_Heeee¡¡ amigo vengase pac’á a comerse un loquito con nosotros_. Así fue que con tanto baiven del barquito, sumado al extraño y característico sabor de los locos en su más puro estado natural y probablemente el vino blanco, es que le llegó todo el desánimo a mi muchacho, por lo que antes de 15 min. se había prácticamente desmayado, volviendo de nuevo a la orilla a su roca elegida, mire que no estamos pa enfermedades ni “pálidas”, acá en este lugar tan recóndito.
_Bueno y cuanto es lo que Ustedes necesitan entonces?_ mire yo creo que unos 600, por el tamaño que usted nos muestra, entonces estaría bien esa cantidad, no te parece ratón_ si a mi me parece perfecto_ y como se los pretenden llevar? _bueno tenemos nuestras mochilas y como somos cuatro, 150 locos cada uno no es un cargamento muy abultado que digamos_ mmmm ya veo_, discurría meditabundo don Manuel la noche anterior, a orillas de la fogata frente al mar, fumando un cigarro negro que el mismo había fabricado desde su ánfora.
Las cartas ya estaban echadas y con los $ 100 que costaría cada loco puesto en la caleta, la utilidad del 400%, se veía más que conveniente para el desmenguado bolsillo de nuestros héroes de las montañas de Curiñanco.
_Ya chicos¡¡ por aquí están las bolsas y a colocarlas cada uno en su mochila_ espera loco pero estas son las bolsas que trajimos?, no son suficientes, aunque los locos estén frescos se pueden pasar, mira que el olor nos va a delatar a kilómetros, _puta’ pero y ¿como Mc Iver se traslada en micro y ni un drama?_ seguro ese loco tiene hasta sus fríos personales, unos cooller plásticos que parecen bolsitos deportivos, mi cabro esta a otro nivel_ Chucha nos van a cachar en la micro_ apuntaba desconcertado el Chilo, _ que micro gueón, si nos vamos a pata por el cerro_ no gueí’ son como seis horas caminando cerro arriba y el tierral te lo encargo, es pa’ morirse_ puta loco ya estamos acá hay que apechugar, ya tenemos la carga y no nos vamos a arratonar ahora_ o no rata?_ jajajaj¡¡, ya loco aseguren las mochilas no más y apuremos el tranco pa’ cruzar el cerro de día, por ahí nos encontramos un camión maderero que pasan varios_ nooo ni cagando subirse a un vehículo, pueden ir pacos, estamos en temporada de alto tráfico y los pacos andan muy agujas nos pillan con estas hue’a y nos meten la ley de tráfico por levantar la veda, te pueden meter hasta cinco años y un día_, decía el Nano arreglando la carga_. Bueno, bueno, vamos_ andando proseguía “Puntada sin hilo”. Así comenzaba un largo caminar por los cerros de la cordillera de Nahuelbuta, con el sol aún pegando en la espalda.
Al cabo de no más de una hora de caminata y habiendo subido ya varios kilómetros, la carga empezó a hacer agua y el peso se dejaba sentir en los pálidos rostros y flacuchentas espaldas de nuestros mochileros, sin dejar de mencionar que ya habían pasado algunos camiones y la arcilla y el truma’o no dejaban ver más que los ojos de nuestros amigos. _Ya gueón paremos un poco estoy re’cansado y esta bolsa va mojada parece_ yo digo que tomemos un camión es la única manera, si no yo voy a terminar tirando la esponja con esta hue’a_ ¿y vas a perder la plata que invertiste?_ no sea’i gueón_ cachen ahí viene un camión_ espera, espera yo conozco a este loco_ dijo el Chilo _es el hermano del Coné, espera que lo hago parar. Hola compadrito que andaí haciendo por aquí_ puta trabajando poh, chiiis y ustedes que hacen ¿turismo aventura?. Nada socio andabamos acampando en Curiñanco y quisimos hacerla más corta por aquí, pero puta’ ha salido arto más largo, bueno vamos los llevo yo voy pa` Valdivia, _ya pues si pa’ eso te hicimos parar_, bueno igual llevó una señora acá en la cabina, así es que ustedes se suben atrás en la carrocería_. Vale, vale compadrito ya estamos arriba.
_Que buena, ya no daban más mis patitas hombre_ ya metan las mochilas ahí debajo de esos palos de leña_ que tanto_¡¡ igual no más mételas ahí abajo deja a la vista esa que no esta mojada, ahí poh debajo de los pinos_ y a dormir compañeros.
_¿Que pasa?, _no sé estamos llegando a Valdivia y porque paramos?, _no se po’… ¡¡¡¡chuuuuucha los pacos¡¡¡¡¡, estan controlando_ ¡¡¡Cooooncha¡¡¡¡¡, te dije gueón que los pacos estaban heavy estos días_ ya calmado no más, si estas mochilas no son nuestras, si claro y yo soy el Viejo Pascuero, esta que te compra el verde_.Le decía el Nano al Puntada.
Mientras el funcionario solicitaba los documentos al chofer, el colega de menor rango recorría con su típico pasito taconeado, o sea pisando lentamente con el taco primero para luego hundir el pie en el pavimento, tomando su tiempo para observar centímetro a centímetro las características del vehículo. Nuestros cuatro amigos sentados o acostados más bien, encima de la leña tapando las mochilas repletas de locos, atónitos, perplejos se miraban unos a otros y bajo la rendija que dejaba el polvo en sus caras, miraban como el policía los observaba con suyo detalle. En ese instante se detuvo el tiempo, todo era eterno, el movimiento de las cejas del carabinero grandote, el vaivén del viento sobre la chaquetita verde, todo movimiento se detuvo por un instante, una fría fotografía delataba el lúgubre paisaje, salvo el pensamiento de mil y un castigos en las mentes de los mosqueteros loqueros que corría veloz. _Haber jóvenes podrían bajar del camión¡¡, que es eso_?, acá mi cabo acá encontré otro más con el mismo cargamento, ya que se bajen no más y retírelos, haber y quien es el famoso que trae el delito?_ muy bien tenemos a otro depredador de la naturaleza, ya abajo no más.
No acababa de pronunciar estas palabras el cabo primero, cuando se abre la puerta del copiloto en el camión y baja una abuela con su chal negro enrollado al hombro y sujetando sus lentes_ esta bien mi cabo son míos yo los encargue son dos ganchitos de pino que cortó mi cuñado, son para mis nietos, que no tienen arbolito de navidad_ oiga señora usted no sabe acaso que cortar ramas de pino esta penado por la ley, no sabe que cientos de hectáreas son arrasadas por verdaderos delincuentes que cortan los pinos para venderlos en navidad? … y blablablabla…voy a tener que incautarle estos dos arboles, el cuerpo del delito y dejarla citada al juzgado._ No será demasiado mi cabo si es para mis nietos, son sólo dos ramitas, piense usted un poco, acaso usted no tiene hijos?_ Lo siento señora pero los delitos son delitos y usted no puede andar transportando cosas indebidas, no ve que se arriesga usted y arriesga a una multa al vehículo igualmente?_
Alguno de los chicos de Clemente quiso soltar una carcajada hilarante, pero los tensos nervios de su cara y todo su cuerpo lo impidieron, sólo se escuchó un gran suspiro al comenzar el vehículo a moverse de nuevo. Efectivamente las ramas quedaron ahí en una gran ruma que tenían acopiada a la vera del camino y unas cuadras más allá, se detuvo el chofer, para decirle a nuestros amigos, ¡ya cabros hasta aquí los dejaría yo¡, aquí están en el centro tendrían que caminarla,_ No hay problema hombre nos estamos ya bajando, pucha gracias compadrito. ¡¡¡¡¡Queee¡¡¡_ No me digai’ gueón que lo mojado de las mochilas son locos… noooooo_ oye coooonch…vo’s soy gueón, puta’ no me podí hacer esto._ ¿Chuucha y que querías cumpa?, te habrías cagado entero con los pacos ahí en la revisión del puente, por suerte no sabías nada, ya mi hermano nos vamos buena suerte y puta’s, gracias loco.
Las chapas no han sido cambiadas, para no proteger a ninguno de estos locos por el danger… (jajaja)
No es llegar y ponerse a traficar hombre, decía un viejo tránsfuga de la Calle Clemente. Llegaba la navidad y como lo haríamos para viajar, ver a la familia, comprar un regalito, ni siquiera había para hacer almuerzo. “Mc. Iver” era un amigote de aquellos que sobrevivían con dientes y muelas ante la adversidad económica, con la inteligencia que caracteriza a un agente, como este ingenioso giro sin tornillo de la investigación privada. Nuestro buen amigo entre otros recursos, tenía una red bastante bien desarrollada para el cambalache de Concholepas concholepas (el nunca bien ponderado molusco Loco), pues esta forma de pagar las cuentas de arriendo y salvar pa’l almuerzo y una que otra granjería, siempre fue apetecida por los chicos de Clemente (El Ratón, Chilo, Pedro y puntada sin hilo), pero Mck Iver como buen empresario no iba a cantar el milagro_ Por favor chicos estos contactos son peligrosos, tienes que ganar la confianza de la “costa nostra” en Niebla_. Un buen día apareció el chico Nano, nene estimulado para armar empresas de dudosa reputación y más que ello, de difíciles resultados. Considerando el contexto de la fecha y la necesidad con cara de hereje por cierto, el tío Nano convenció a la pandilla para emprender la misión hacia “Bonifacio”. Con una pequeña inversión se rentaría el 400%, sólo había que arriesgar un mínimo y entre varios saldría conveniente. Claro que ese mínimo había que sacrificarlo, porque si estaba, era para las básicas necesidades del fin de año.
El sol colgaba fuerte en la punta de la piedra más alta, en aquellos roquerios de Bonifacio, pequeña caleta al sur de Curiñanco, la noche anterior había estado muy dura, con una pésima carpa, capeando el frío y algunas gotas de lluvia, en la madrugada, más bien para no perder la costumbre. Sin considerar que la micro hasta Bonifacio serpentea un camino costero inclemente, de al menos 3 horas que, entre el polvo, las vecinas con guagua y las rancheras del chofer, ya empezaba a apestar, todo este aspecto popular de dicha gira. Con una singular roca como amaca, puntada sin hilo se mecía frente al roquerío de la orilla del mar, con los splash sonando en el oído como una bofetada de payaso en los tímpanos, como sea el cansancio arreciaba y una cuota de pereza no estaba de más, considerando lo difícil del día y la noche, anterior y ciertamente lo que se venía en la vuelta. Observaba el vaivén de aquel pequeño bote con motor fuera de borda y los buzos, obteniendo el trofeo de los chicos desde una plantación en el fondo marino, en aquellos roquerios con especial espacio para su desarrollo.
_Estamos hablando chicos de locos de este tamaño, sin trucos ni arreglines turbulentos_ decía don Manuel pescador de toda la vida en esta pequeña bahía, mostrando su gran mano semi abierta.
_Heeee¡¡ amigo vengase pac’á a comerse un loquito con nosotros_. Así fue que con tanto baiven del barquito, sumado al extraño y característico sabor de los locos en su más puro estado natural y probablemente el vino blanco, es que le llegó todo el desánimo a mi muchacho, por lo que antes de 15 min. se había prácticamente desmayado, volviendo de nuevo a la orilla a su roca elegida, mire que no estamos pa enfermedades ni “pálidas”, acá en este lugar tan recóndito.
_Bueno y cuanto es lo que Ustedes necesitan entonces?_ mire yo creo que unos 600, por el tamaño que usted nos muestra, entonces estaría bien esa cantidad, no te parece ratón_ si a mi me parece perfecto_ y como se los pretenden llevar? _bueno tenemos nuestras mochilas y como somos cuatro, 150 locos cada uno no es un cargamento muy abultado que digamos_ mmmm ya veo_, discurría meditabundo don Manuel la noche anterior, a orillas de la fogata frente al mar, fumando un cigarro negro que el mismo había fabricado desde su ánfora.
Las cartas ya estaban echadas y con los $ 100 que costaría cada loco puesto en la caleta, la utilidad del 400%, se veía más que conveniente para el desmenguado bolsillo de nuestros héroes de las montañas de Curiñanco.
_Ya chicos¡¡ por aquí están las bolsas y a colocarlas cada uno en su mochila_ espera loco pero estas son las bolsas que trajimos?, no son suficientes, aunque los locos estén frescos se pueden pasar, mira que el olor nos va a delatar a kilómetros, _puta’ pero y ¿como Mc Iver se traslada en micro y ni un drama?_ seguro ese loco tiene hasta sus fríos personales, unos cooller plásticos que parecen bolsitos deportivos, mi cabro esta a otro nivel_ Chucha nos van a cachar en la micro_ apuntaba desconcertado el Chilo, _ que micro gueón, si nos vamos a pata por el cerro_ no gueí’ son como seis horas caminando cerro arriba y el tierral te lo encargo, es pa’ morirse_ puta loco ya estamos acá hay que apechugar, ya tenemos la carga y no nos vamos a arratonar ahora_ o no rata?_ jajajaj¡¡, ya loco aseguren las mochilas no más y apuremos el tranco pa’ cruzar el cerro de día, por ahí nos encontramos un camión maderero que pasan varios_ nooo ni cagando subirse a un vehículo, pueden ir pacos, estamos en temporada de alto tráfico y los pacos andan muy agujas nos pillan con estas hue’a y nos meten la ley de tráfico por levantar la veda, te pueden meter hasta cinco años y un día_, decía el Nano arreglando la carga_. Bueno, bueno, vamos_ andando proseguía “Puntada sin hilo”. Así comenzaba un largo caminar por los cerros de la cordillera de Nahuelbuta, con el sol aún pegando en la espalda.
Al cabo de no más de una hora de caminata y habiendo subido ya varios kilómetros, la carga empezó a hacer agua y el peso se dejaba sentir en los pálidos rostros y flacuchentas espaldas de nuestros mochileros, sin dejar de mencionar que ya habían pasado algunos camiones y la arcilla y el truma’o no dejaban ver más que los ojos de nuestros amigos. _Ya gueón paremos un poco estoy re’cansado y esta bolsa va mojada parece_ yo digo que tomemos un camión es la única manera, si no yo voy a terminar tirando la esponja con esta hue’a_ ¿y vas a perder la plata que invertiste?_ no sea’i gueón_ cachen ahí viene un camión_ espera, espera yo conozco a este loco_ dijo el Chilo _es el hermano del Coné, espera que lo hago parar. Hola compadrito que andaí haciendo por aquí_ puta trabajando poh, chiiis y ustedes que hacen ¿turismo aventura?. Nada socio andabamos acampando en Curiñanco y quisimos hacerla más corta por aquí, pero puta’ ha salido arto más largo, bueno vamos los llevo yo voy pa` Valdivia, _ya pues si pa’ eso te hicimos parar_, bueno igual llevó una señora acá en la cabina, así es que ustedes se suben atrás en la carrocería_. Vale, vale compadrito ya estamos arriba.
_Que buena, ya no daban más mis patitas hombre_ ya metan las mochilas ahí debajo de esos palos de leña_ que tanto_¡¡ igual no más mételas ahí abajo deja a la vista esa que no esta mojada, ahí poh debajo de los pinos_ y a dormir compañeros.
_¿Que pasa?, _no sé estamos llegando a Valdivia y porque paramos?, _no se po’… ¡¡¡¡chuuuuucha los pacos¡¡¡¡¡, estan controlando_ ¡¡¡Cooooncha¡¡¡¡¡, te dije gueón que los pacos estaban heavy estos días_ ya calmado no más, si estas mochilas no son nuestras, si claro y yo soy el Viejo Pascuero, esta que te compra el verde_.Le decía el Nano al Puntada.
Mientras el funcionario solicitaba los documentos al chofer, el colega de menor rango recorría con su típico pasito taconeado, o sea pisando lentamente con el taco primero para luego hundir el pie en el pavimento, tomando su tiempo para observar centímetro a centímetro las características del vehículo. Nuestros cuatro amigos sentados o acostados más bien, encima de la leña tapando las mochilas repletas de locos, atónitos, perplejos se miraban unos a otros y bajo la rendija que dejaba el polvo en sus caras, miraban como el policía los observaba con suyo detalle. En ese instante se detuvo el tiempo, todo era eterno, el movimiento de las cejas del carabinero grandote, el vaivén del viento sobre la chaquetita verde, todo movimiento se detuvo por un instante, una fría fotografía delataba el lúgubre paisaje, salvo el pensamiento de mil y un castigos en las mentes de los mosqueteros loqueros que corría veloz. _Haber jóvenes podrían bajar del camión¡¡, que es eso_?, acá mi cabo acá encontré otro más con el mismo cargamento, ya que se bajen no más y retírelos, haber y quien es el famoso que trae el delito?_ muy bien tenemos a otro depredador de la naturaleza, ya abajo no más.
No acababa de pronunciar estas palabras el cabo primero, cuando se abre la puerta del copiloto en el camión y baja una abuela con su chal negro enrollado al hombro y sujetando sus lentes_ esta bien mi cabo son míos yo los encargue son dos ganchitos de pino que cortó mi cuñado, son para mis nietos, que no tienen arbolito de navidad_ oiga señora usted no sabe acaso que cortar ramas de pino esta penado por la ley, no sabe que cientos de hectáreas son arrasadas por verdaderos delincuentes que cortan los pinos para venderlos en navidad? … y blablablabla…voy a tener que incautarle estos dos arboles, el cuerpo del delito y dejarla citada al juzgado._ No será demasiado mi cabo si es para mis nietos, son sólo dos ramitas, piense usted un poco, acaso usted no tiene hijos?_ Lo siento señora pero los delitos son delitos y usted no puede andar transportando cosas indebidas, no ve que se arriesga usted y arriesga a una multa al vehículo igualmente?_
Alguno de los chicos de Clemente quiso soltar una carcajada hilarante, pero los tensos nervios de su cara y todo su cuerpo lo impidieron, sólo se escuchó un gran suspiro al comenzar el vehículo a moverse de nuevo. Efectivamente las ramas quedaron ahí en una gran ruma que tenían acopiada a la vera del camino y unas cuadras más allá, se detuvo el chofer, para decirle a nuestros amigos, ¡ya cabros hasta aquí los dejaría yo¡, aquí están en el centro tendrían que caminarla,_ No hay problema hombre nos estamos ya bajando, pucha gracias compadrito. ¡¡¡¡¡Queee¡¡¡_ No me digai’ gueón que lo mojado de las mochilas son locos… noooooo_ oye coooonch…vo’s soy gueón, puta’ no me podí hacer esto._ ¿Chuucha y que querías cumpa?, te habrías cagado entero con los pacos ahí en la revisión del puente, por suerte no sabías nada, ya mi hermano nos vamos buena suerte y puta’s, gracias loco.
miércoles, abril 02, 2008
Caja Negra
Un día abandoné el camino de la neurosis
y desperté llorando
i need you
no te vayas
sin ti volvería a respirar
y eso sería un cadalso patético.
Pero el día no ha ganado premios
sólo el clima o el tiempo,
no sujetan las neuronas
nada más
los filósofos del misceláneo quieren aumentar la jornada
en su caja negra de espantajos y violentos payasos.
Ahora seremos libre-ausentes
como un arlequín a escala
borracho y gerente,
estamos perdiendo el juego
saliendo al fondo de los fraudes biológicos.
armaos los unos o los otros
¡oh dios!
¡oh dios!
aparta de nosotros
Estos monos con navaja.
y desperté llorando
i need you
no te vayas
sin ti volvería a respirar
y eso sería un cadalso patético.
Pero el día no ha ganado premios
sólo el clima o el tiempo,
no sujetan las neuronas
nada más
los filósofos del misceláneo quieren aumentar la jornada
en su caja negra de espantajos y violentos payasos.
Ahora seremos libre-ausentes
como un arlequín a escala
borracho y gerente,
estamos perdiendo el juego
saliendo al fondo de los fraudes biológicos.
armaos los unos o los otros
¡oh dios!
¡oh dios!
aparta de nosotros
Estos monos con navaja.
lunes, marzo 31, 2008
Nuevas Rutas Oceanicas
Frente a frente un mar al acecho
en cada línea de su armada
figura un pálpito en la proa mayor
sólo se mira, sólo se mira
¿y porque no pides más?
como la canción de Leonard Cohen,
si tan sólo por espiar su cubierta
me vociferó el sol que no vaya en vano,
si tan sólo por no esperar su pasaporte
me dejara un día caer en su gálibo,
en su espacio lunar que cubre la bahía desconocida
y gritar, gritar con sabor a su presencia
Ooh¡ tanta espera para no encontrar señales;
el mapa de su amor no viene
y yo me quedo escuchando al flaco
como un pirata destartalado que no advierte
lo que advierte,
en su cielo a veces despejado
a veces con tormenta,
pero siempre ansioso de vuelo.
Ella llegó con su camisa deshojada
y su cancino contorneo
en la babilonia de las luces del antiguo puerto
donde ya no mueren bandidos,
sólo sus cabellos casi amarillos
navegan mar adentro de mis sueños,
allí donde encontré los mascarones de proas
que no llegó a tener Neruda.
Un día navegué de noche
sin brújula y sin estrellas
sólo el mitar de su semblante
dejó caer la espera
como la niebla en sus mareas;
pero no hubo puerto…
no habrá puerto,
seguirá esta galera fantasma
o será un acorazado
golpeando los muelles salados de sus frontales?.
¿Se abrirán nuevas rutas oceánicas?
Sólo tú puedes saberlo,
Solo tú horizonte lejano,
Solo tú osa mayor en penumbra.
en cada línea de su armada
figura un pálpito en la proa mayor
sólo se mira, sólo se mira
¿y porque no pides más?
como la canción de Leonard Cohen,
si tan sólo por espiar su cubierta
me vociferó el sol que no vaya en vano,
si tan sólo por no esperar su pasaporte
me dejara un día caer en su gálibo,
en su espacio lunar que cubre la bahía desconocida
y gritar, gritar con sabor a su presencia
Ooh¡ tanta espera para no encontrar señales;
el mapa de su amor no viene
y yo me quedo escuchando al flaco
como un pirata destartalado que no advierte
lo que advierte,
en su cielo a veces despejado
a veces con tormenta,
pero siempre ansioso de vuelo.
Ella llegó con su camisa deshojada
y su cancino contorneo
en la babilonia de las luces del antiguo puerto
donde ya no mueren bandidos,
sólo sus cabellos casi amarillos
navegan mar adentro de mis sueños,
allí donde encontré los mascarones de proas
que no llegó a tener Neruda.
Un día navegué de noche
sin brújula y sin estrellas
sólo el mitar de su semblante
dejó caer la espera
como la niebla en sus mareas;
pero no hubo puerto…
no habrá puerto,
seguirá esta galera fantasma
o será un acorazado
golpeando los muelles salados de sus frontales?.
¿Se abrirán nuevas rutas oceánicas?
Sólo tú puedes saberlo,
Solo tú horizonte lejano,
Solo tú osa mayor en penumbra.
viernes, febrero 29, 2008
Los Hermosos Perdedores
Hermosos vencidos o hermosos perdedores, novela clave de Leonard Cohen, me he declarado más de alguna vez un perdedor, más de alguna vez he querido tener la escatología de este personaje, una amalgama imperfecta entre el desconcierto el amor y la soledad. En algunos documentales y artículos Leonard habla sobre los perdedores. Que revolución mas impresionante, creo es declararse un perdedor en los tiempos del éxito. Ser un perdedor es un acto de gran valentía, es el acto de mayor humildad y conciencia, todos perdemos y no reconocemos las pérdidas, así es que ensalzar a los perdedores, es una tarea mas que difícil y quijotescamente bella. Esa belleza es la que esta impregnada en Leonard, en cada palabra o acordes vocales, con esa voz gastada y cansada de advertir que la realidad no es la que vemos.
Dejo aquí este pequeño tributo a este trovador canadiense que descubrí un día tan solo por el azahar que nos da la vida y el derecho a "ser feos, pero con música".
Esta canción es una flor, un gran regalo para la mujer que te hace felìz
SUSANNE
Por acá puedes ver la producción de este fantástico perdedor. obra de Leonard Cohen! Baja hasta "conciertos" y pincha las canciones, encontraras la traducción de cada una.
Dejo aquí este pequeño tributo a este trovador canadiense que descubrí un día tan solo por el azahar que nos da la vida y el derecho a "ser feos, pero con música".
Esta canción es una flor, un gran regalo para la mujer que te hace felìz
SUSANNE
Por acá puedes ver la producción de este fantástico perdedor. obra de Leonard Cohen! Baja hasta "conciertos" y pincha las canciones, encontraras la traducción de cada una.
Esta es otra canción que me dejó colgado, del disco Song From a Room, como el pájaro en el cable eléctrico. ¿Podría soportar una chica que le dediques esta canción? , prueba entonces si ella esta preparada, tal vez sea tu chica.
Como un pájaro en el hilo eléctrico,
como un borracho en un coro de medianoche
he intentado a mi manera ser libre
Como un gusano en un anzuelo
Como un caballero de un libro pasado de moda
He salvado todos mis lazos para tí
Si he sido poco amable
espero que puedas dejarlo pasar
Si he sido insincero
espero que sepas que nunca fué contigo
Como un niño aún no nacido,
como una bestia con su cuerno
he destrozado a todo el que se acercó a por mí
Pero juro por esta canción
y por todo lo que he hecho mal
que lo reharé para ti
Vi un mendigo apoyado en su muleta de madera
que me dijo: " No debes pedir tanto "
y una bella mujer apoyada en el quicio oscuro de su puerta
que me gritó: " Oye, ¿ por qué no pides más ? "
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martes, febrero 12, 2008
DIVIDIDOS, RICARDO MOLLO
El hijo del vudú
El vudú es algo mágico y deslumbrante, hay muchos cuentos e historias sobre la magia negra del vudú. Estoy convencido que no todas las mentes captan esas señales. Y bueno creo que Ricardo Mollo en Divididos es uno de ellos, un amigote me dijo una vez “yo no se tocar la guitarra, pero si quiero puedo sacarle cualquier sonido, claro que para ello tendrías que ser “Un hijo del vudú”. Eso es lo que mostró Hendrix en corto paso por acá, sin que muchos se dieran cuenta, pues algo de eso es lo que nos regaló este pibe el día sabado 26 de Enero en el Parque Ecuador, un nuevo hijo del Vudú nos visitó acá en Concepción y tuve el privilegio de excitar los oidos haciendolos vibrar al extremo con las notas y los Riff al corazón de las fender strato y la SG que colgaba este nene de antes. Todavía no se si me sorprendió más el volumen del sonido, la entrega y el power en cada ataque o mas bien las caras de impresión de cada individuo que algo sabía sobre la aplanadora del Rock. Una nave espacial aterrizando y soltando extraterrestres en el aire, no habría equiparado las caras y muecas que cada fulano despedía en ese concierto, al ver saltando los sonidos al aire como fuegos artificiales, como estampidas de toros.
Ese día logré realmente entender el porque de, “la aplanadora”, no puede haber otro termino para descifrar lo que pasa por tu cabeza cuando Mollo empieza a lanzar Acordes y solos.
Muchas cosas podriamos decir de lo que hay en la música de Mollo y Arnendo, pero sólo creo que puedo agradecer a Papá Hendrix, que nos enviaron un nuevo Hijo del Vudú para recordarnos que el Rock es un sentimiento, una vibración, una armonía
De potencia, fuerza y despegue para viajar.
A varios días de esa ráfaga de neutrones al corazón del límbico, aun me suenan los 16canciones que regaló Mollo y compañía. Como olvidar que la entrada fue un tributo al rocker mas potente de allende Los Andes, Pappo y su sucio y desprolijo fue el puntapié inicial, esa versión que está en el disco Pappo y Amigos es monstruosa, pensar que Pappo se fue de la Argentina después que la crítica lo vapuleara por esa canción “Triada de notas insulsas” y cosas por el estilo. Pronto le subo el disco pal deleite. El final llegó con Mollo tomandose fotos, regalando puas y tomando el copete de los fans, un verdadera demostración de la humildad de un maestro y de la percepción para cargarse de las energias de los más incondicionales, de los idolatras, esos que casi rompimos los timpanos por estar ahí eeeeeeeeeh¡¡¡ Na más gracias rockerman. Y bueno a la chica que me condujo hasta el Parque, que acertividad.
ESTE POR ACÁ UNAS FOTITS
El vudú es algo mágico y deslumbrante, hay muchos cuentos e historias sobre la magia negra del vudú. Estoy convencido que no todas las mentes captan esas señales. Y bueno creo que Ricardo Mollo en Divididos es uno de ellos, un amigote me dijo una vez “yo no se tocar la guitarra, pero si quiero puedo sacarle cualquier sonido, claro que para ello tendrías que ser “Un hijo del vudú”. Eso es lo que mostró Hendrix en corto paso por acá, sin que muchos se dieran cuenta, pues algo de eso es lo que nos regaló este pibe el día sabado 26 de Enero en el Parque Ecuador, un nuevo hijo del Vudú nos visitó acá en Concepción y tuve el privilegio de excitar los oidos haciendolos vibrar al extremo con las notas y los Riff al corazón de las fender strato y la SG que colgaba este nene de antes. Todavía no se si me sorprendió más el volumen del sonido, la entrega y el power en cada ataque o mas bien las caras de impresión de cada individuo que algo sabía sobre la aplanadora del Rock. Una nave espacial aterrizando y soltando extraterrestres en el aire, no habría equiparado las caras y muecas que cada fulano despedía en ese concierto, al ver saltando los sonidos al aire como fuegos artificiales, como estampidas de toros.
Ese día logré realmente entender el porque de, “la aplanadora”, no puede haber otro termino para descifrar lo que pasa por tu cabeza cuando Mollo empieza a lanzar Acordes y solos.
Muchas cosas podriamos decir de lo que hay en la música de Mollo y Arnendo, pero sólo creo que puedo agradecer a Papá Hendrix, que nos enviaron un nuevo Hijo del Vudú para recordarnos que el Rock es un sentimiento, una vibración, una armonía
De potencia, fuerza y despegue para viajar.
A varios días de esa ráfaga de neutrones al corazón del límbico, aun me suenan los 16canciones que regaló Mollo y compañía. Como olvidar que la entrada fue un tributo al rocker mas potente de allende Los Andes, Pappo y su sucio y desprolijo fue el puntapié inicial, esa versión que está en el disco Pappo y Amigos es monstruosa, pensar que Pappo se fue de la Argentina después que la crítica lo vapuleara por esa canción “Triada de notas insulsas” y cosas por el estilo. Pronto le subo el disco pal deleite. El final llegó con Mollo tomandose fotos, regalando puas y tomando el copete de los fans, un verdadera demostración de la humildad de un maestro y de la percepción para cargarse de las energias de los más incondicionales, de los idolatras, esos que casi rompimos los timpanos por estar ahí eeeeeeeeeh¡¡¡ Na más gracias rockerman. Y bueno a la chica que me condujo hasta el Parque, que acertividad.
ESTE POR ACÁ UNAS FOTITS
jueves, noviembre 22, 2007
LA MUSICA Y LOS MUSICOS.
Muchas betas recorren la sangre de un imaginador, podría hablar de Victor, la Violeta y toda la corriente como un río que atraviesa mis venas, sin embargo creo que hay un descubrimiento que va un poco más allá, y como diría un viejo conocido, por algo será.
Nunca hay total conciencia de lo que uno recibe, de lo que tu inconciente absorbe, una vez le escuche decir a Carlos Santana, que el sonido de una nota que pulsa una cuerda y sale a través de una bobina en un amplificador, conformando una señal eléctrica, es la misma señal que te colocan cuando el corazón esta muerto, es un impulso eléctrico poderoso, puede resucitar un ser humano. Es la mejor interpretación de porque el sonido de la guitarra eléctrica me llamó tanto la atención, tal vez desde la primera escala que le escuché a Jimmy Page, pero sería con Hendrix que descubrí probablemente aquel impulso eléctrico del que habla Santana. Hay una historia de Hendrix y la posibilidad de grabar con Miles Davis, el gran experimentador de sonidos contemporaneos en el Jazz, el creador de varios mundos paralelos en la fusión, de hecho los dos conversaban y según la historia eran am
igos musicalmente, Miles decía que se enteró que Hendrix no leía música y que esa libertad, le permitiría un espacio creativo infinito, que era la búsqueda en esos tiempos. Por las nunca ausentes mafias de los manager y sellos y el ego económico de Miles según se cuenta, ya que antes de entrar al estudio habría pedido U$ 50.000, no se concretó la reunión. Hendrix, se sintió desconsolado, aun más solo, Miles era uno de sus referentes, aunque la historia indicará que el influenciado fue MIles. Hendrix diría y haría muchísimas cosas que pocos entendían, desde la forma de tocar su música, hasta sus métodos en el estudio de grabación (constante disputa con sonidistas) para grabar la voces, pero sin duda el legado de la experimentación en las Jams era lo que al parecer más le encendía, la real posibilidad de volar, sino escuchen Stone Free (“Stone free, I can dare…y sentencia Luego en esta misma canción “...I gotta be free” por eso para mí el impulso eléctrico de Hendrix es el sello mas destacable. Sì logró grabar con F. Zappa, que fue el otro músico que posteriormente me dejaría en el aire con su disco Shut up'n play year guitar, un disco triple grabado en vivo de solos de guitarra, descubriría posteriormente de quien se trataba. Un insigne personaje, genio y maestro como pocos. Fue amigo y productor de muchos músicos, el hombre que creía que el elemento predominante del universo no es el oxigeno, si no la estupidez, también tenía su opinión sobre los músicos: en 1977 responde sobre las diferencias entre los músicos serios y los de rock: “La diferencia entre los músico serios y los de rock, es que los primeros están interesados en la plata y la jubilación y los segundos en la plata y encamarse”. Este músico de un talento bien difícil de clasificar, músico, escritor, político, filosofo, maestro y genio experimentador contemporáneo, habla de la vara que tiene un músico, un creador de mundos y luchador contra la realidad permanente, la revolución total por la música.“Feliz día del músico compañeros”
martes, noviembre 06, 2007
miércoles, octubre 03, 2007
El Clandestinov, pretexto para la reunión de pajaros, aquella noche del 30 de Junio, sonido power con Tuto perillando y claudio ahí con su camarística. 15 canciones de rock pajarístico, ese suverso del Sur. Gracias amigos hermanos y familia bandurriesca, Hasta la Próxima. visite www.bandurria.clmartes, abril 24, 2007
LAS PALABRAS, ¡AY! LAS PALABRAS...
Las palabras, cierta desconfianza me han generado màs de alguna vez, esencialmente soy algo suceptible en la confianza, pues las palabras, tienen una potencia inusitada, son un océano, un tornado arrollador. El expresionismo de las palabras, nos presenta el sentido del camino a un ser, con los cinco sentidos (¿?), excepcionalmente hay otros seres que carecen de ellas, pero del ser humano ninguno, acaso se habrá descubierto alguien que no las use?, el mudo, el sordo, el que no quiere escuchar, el monje zen, nadie, no existe; por lo que, atravesarán ellas, por los siglos de los siglos, la existencia del hombre. Vaya cosa con las palabras, hieren, matan, enferman, adelgazan, extrañan, aman, esperan, emocionan, hablan, rompen, no hay nada que no hagan las palabras, son dualistas, trialistas, multiusos, una sola palabra puede desatar una hecatombe, una "bomba atómica" donde nunca explotó.
Encontré este pasaje en un contuvernio sobre palabras, "letrahora" una página de letras, el brazo armado de las palabras, por cierto.
“De la injuria, de la metáfora, de ella, “procede la injusticia gratuita hecha a todo sujeto con un atributo, mediante el que otro sujeto, es animado a atacarlo”.
Lacan nos recuerda que el ser procede del lenguaje, de lo simbólico pero de diferentes maneras; el amor inventa el ser, y el odio lo petrifica produciendo silencio.
Hoy día se intenta, que el lenguaje sea código, que sea solamente instrumento de comunicación, que no sea un pase a la diferencia y a la alteridad. En otras palabras, se pretende que haya un discurso unívoco por el cual el insulto aparecería como un intento de máxima comunicación donde se entiende todo; se comprueba que del desamor, por ejemplo en las parejas, queda un resto de insultos, intentando que el otro quede reducido y petrificado bajo la atribución injuriosa, que quede completado en relación a la significación que proviene del odio; claro que llegado ese momento, el amor, que se nutre mejor de equívocos y malentendidos, ha huido despavorido quedando sólo el silencio como la mala sombra de una desbordada pasión.
No podré definir lo que causan las palabras porque indiscutiblemente, otra la superará, por lo que la pretensión, es solamente lograr un acercamiento a lo sarcástico y pavoroso que puede ser una palabra.
“AMABLE” es alguien para amar, ¿usted es amable?_ no fíjese que yo no soy amable soy querible no más_ ah perdón muy querible entonces,_ porque podría ser odiable, muy odiable señor, gracias...”
Encontré este pasaje en un contuvernio sobre palabras, "letrahora" una página de letras, el brazo armado de las palabras, por cierto.
“De la injuria, de la metáfora, de ella, “procede la injusticia gratuita hecha a todo sujeto con un atributo, mediante el que otro sujeto, es animado a atacarlo”.
Lacan nos recuerda que el ser procede del lenguaje, de lo simbólico pero de diferentes maneras; el amor inventa el ser, y el odio lo petrifica produciendo silencio.
Hoy día se intenta, que el lenguaje sea código, que sea solamente instrumento de comunicación, que no sea un pase a la diferencia y a la alteridad. En otras palabras, se pretende que haya un discurso unívoco por el cual el insulto aparecería como un intento de máxima comunicación donde se entiende todo; se comprueba que del desamor, por ejemplo en las parejas, queda un resto de insultos, intentando que el otro quede reducido y petrificado bajo la atribución injuriosa, que quede completado en relación a la significación que proviene del odio; claro que llegado ese momento, el amor, que se nutre mejor de equívocos y malentendidos, ha huido despavorido quedando sólo el silencio como la mala sombra de una desbordada pasión.
No podré definir lo que causan las palabras porque indiscutiblemente, otra la superará, por lo que la pretensión, es solamente lograr un acercamiento a lo sarcástico y pavoroso que puede ser una palabra.
“AMABLE” es alguien para amar, ¿usted es amable?_ no fíjese que yo no soy amable soy querible no más_ ah perdón muy querible entonces,_ porque podría ser odiable, muy odiable señor, gracias...”
sábado, marzo 17, 2007
martes, enero 09, 2007
adelanto de "Breve prospecto para aprendiz de poeta iluso"
Hastío
Solo a caballo de un fantasma que me asusta
Y me oscurece en su iluminada cabellera
No hay riendas sobre el cuello
y el mar parece lejano
Espiando un alarido de conciencia viajo
hacia sus manos pintadas de musa y sus largos dedos como el horizonte
frontera en la noche sin pasaje
es un sueño un periplo dulce y pánico
es la savia del imprevisto y una mañana sin calendario
el tiempo no canta como los pájaros en mi alma
mas sus alas aparecen en todo el espectro
estoy lanzando maravillas al vació
haber si dejo la espera
y asalto el hastío en estos pasajes de rubor
la música va veloz y un incendio recorre el laberinto
pero el diablo aconseja a Dios y ante eso...
Solo a caballo de un fantasma que me asusta
Y me oscurece en su iluminada cabellera
No hay riendas sobre el cuello
y el mar parece lejano
Espiando un alarido de conciencia viajo
hacia sus manos pintadas de musa y sus largos dedos como el horizonte
frontera en la noche sin pasaje
es un sueño un periplo dulce y pánico
es la savia del imprevisto y una mañana sin calendario
el tiempo no canta como los pájaros en mi alma
mas sus alas aparecen en todo el espectro
estoy lanzando maravillas al vació
haber si dejo la espera
y asalto el hastío en estos pasajes de rubor
la música va veloz y un incendio recorre el laberinto
pero el diablo aconseja a Dios y ante eso...
lunes, enero 01, 2007
Raresas Bandurrianas
Esta toma de sonido fue ejecutada en El Bataclán en julio de 2004 Para bajar, link aquí http://www.badongo.com/file/1952053
espere la cantidad de segundos que indica la ventana en la parte superior y coloque los caracteres pedidos, eso es todo para bajar el archivo.
Como esta el logito ah?
jueves, noviembre 09, 2006
lunes, octubre 30, 2006
Los Diablos rojos a Primera

Previo a llegar al Municipal de Chillán, por que así se llamaba antes que muriera el legendario Nelson “Consomé” Oyarzún, había que pasar por varias “picás”, boliches de pipeño y huevos duros, claro para mí que tenía 12 años una cocacola chica en 1 minuto. La entrada era de la mano de algún adulto o del mismo Fernando que entre tirones y forcejeos pasábamos la barrera del boletero. Aquel día todo estaba plagado de gente. _ya po’ cabro chico apúrate que no hay entradas_. Era todo euforia, Ñublense se jugaba por primera vez un paso seguro a la Primera División y claro Feña con 18 años, Jorge con 15 y yo con 11 éramos siempre seguros fanáticos del diablo en la camiseta, porque sí, en el pecho de la camiseta se pintaba un diablo, dicen que el Obispado de Chillán censuró al diablo y Ñublense cayó en una nube de derrotas, bajó a segunda división y fue uno de los peores equipos de la historia en primera división.
La camisa blanca de Fernando ondeaba al viento tratando de mantenerse en pie, a esa altura los pipeños y las celebraciones anticipadas donde la “mami” o el “Salinas”, ya surtían efecto en la desgarbada y desinhibida rebeldía del camino del infierno que corría el mayor de mis hermanos, el Kurt Kobain de la Familia, ese que nunca negó un paso al frente, que vivía al filo del límite, era su praxis inconsciente. Rara mezcla de Bowkosqui y el Tío Roberto.
El equipo de Cerenderos le ganaba a San Luis, no me acuerdo el resultado puede haber sido 2 a 1, sí el miedo que me dió el verme solo en la galería entre tanta gente, nos habíamos perdido estaba claro que pasaría, con el copete en la cabeza y las celebraciones no teníamos alternativa. No había lugar para temer, entre la algarabía y los vítores de los hinchas, los llantos saltaban espontáneamente de tanta alegría que el pueblo chillanejo soltaba al cielo azul de aquella tarde de Noviembre, tanto dolor enclaustrado en aquellos terroríficos años que como niño no veía, sino más allá del amor a una pelota y la camiseta roja de mis ídolos, el “motoneta” Muñoz o Tadeo Lugo, argentino traído por el alcalde Guzmán, mecenas del equipo rojo de Chillán aquel mítico año '76
jueves, agosto 17, 2006

En-tiendase…
Una luz simplemente cambiando la noctámbula diferencia
Nada para sacar al viento y todo para ofrecer al sol
Es que sus manos caminan descalzas
desconcertando las huellas que habitan en su parca dulzura
Afana su amor por lo significante
Ni más audacia ni más canción
todo apunta hacia el final
Caen los medios, caen las síntesis, caen los mensajes
Y una solución para descartar
Un pan que no alimenta no es un salmo creador
Y como hablar de lo que no escuchó
Quien dice lo que dice ese eres tu, ese soy yo
Un enfermo de cordura
en la rueda de la sinrazón
Precarias palabras para un panegírico hablador.
(Viajando hacia la Piedra …)
viernes, agosto 11, 2006
FELIZ CUMPLEAÑOS HERMANA (eeeh manita)
El abuelo Fernando era un personaje algo turbado y exaltado, según contaba la abuela Elena, su hija, madre de don Sergio.
Habían venido de España a trabajar en la explotación de madera, allegado a los hacendados del complejo maderero Panguipulli, en las cercanías de Temuco. Sus cinco hijos entre los cuales se contaba el abuelo Alberto, se peleaban las avellanas y piñones en la cordillera adornada por el blanco pico del Volcán Lláima. En este suelo helado, y amable de flores en primavera, se conocieron en la estación de ferrocarril, allí en las mañanas de misa del domingo, Alberto se apoderó de la juguetona, y altiva mirada de doña Elena Sagredo. Amelia la hermana menor de Elena sabría de las secretas cartas y citas escondidas de Alberto en el puente nuevo, al sur de aquel pueblo, apostado a los pies del volcán.
Después de muchos años, más de 50, visité cada lugar de aquel pueblo de nalcas y cercas de madera. Ahí estaba la sombra de Amelia, chica adolescente que dejó aquel lugar a los diecisiete y se fue, con pasaje de ida para no volver jamás. Una peste invernal la dejó en el cielo aquel, más arriba de los ojos del Lláima. Ahí estaban los acordes de doña Flora, (Abuela que a criado a la Hilda, huérfana a los siete meses) cantora campesina de la guitarra trasteada e interminables trenzas, animando las cuecas premiadas en el estadio de Cherquenco. Ahí estaban zumbando aun los combazos al yunke del abuelo Alberto, en su fragua. Como un testigo fantasmal todos sus inventos, la maquina de extraer aceite, la amasadora para la panadería, por ejemplo. El abuelo Alberto me enseño la ternura, en sus ancianos años para cargar a dos bribones de seis, subiéndose a cabalgar la vida en cada rodilla. Dándome sus mañanas para arreglar una destartalada bicicleta que no podía llegar en panne a la casa, si no Fernando, el mayor y dueño de la bici, me pasaría la cuenta.
Después de un largo viaje, doña Hilda llega con sus cuatro terruños a Chillán, claro aún no existía Sandra, que nacería en aquellos nerviosos años de la revolución de vino y empanadas, el ‘72. Fue allí en la calle O’brién, aquella primera toma de casas en la cual el comité “Sur Oriente” comandado por la Panchita, mujer de puño en alto y tierna fuerza acogedora, en aquella mañana de tibio sol de agosto en el cual veía alejarse el Ford ‘37 de don Sergio, llevando a la Hilda al Hospital Herminda Martín. En la misma casa daría sus primeros pasos, la última de la generación de O’brien 206.
Tres décadas pasarían para que la historia se escribiera perse en las caras divinas de esperanza, de la legión fémina de los Reyes del sarcasmo. La otra generación aquella del formato digital y las redes satelitales, ahí estarán escribiendo los nuevos capítulos La Francis con la fuerza de su madre, la Flory con la pasión, la Rayi con su delicada sabiduría, la Elo con su voz altiva, La Viols con el arte a cuestas, la Martina, la Almendra y el Phylias, los últimos gemelos para colonizar los valles de este tiempo sin retorno, pero con fantasías de días y noches, soles y lluvias, de tropiezos y aciertos, tal como las siempre sabias palabras de doña Hilda…”es la vida nomás…así es la vida”.
Habían venido de España a trabajar en la explotación de madera, allegado a los hacendados del complejo maderero Panguipulli, en las cercanías de Temuco. Sus cinco hijos entre los cuales se contaba el abuelo Alberto, se peleaban las avellanas y piñones en la cordillera adornada por el blanco pico del Volcán Lláima. En este suelo helado, y amable de flores en primavera, se conocieron en la estación de ferrocarril, allí en las mañanas de misa del domingo, Alberto se apoderó de la juguetona, y altiva mirada de doña Elena Sagredo. Amelia la hermana menor de Elena sabría de las secretas cartas y citas escondidas de Alberto en el puente nuevo, al sur de aquel pueblo, apostado a los pies del volcán.
Después de muchos años, más de 50, visité cada lugar de aquel pueblo de nalcas y cercas de madera. Ahí estaba la sombra de Amelia, chica adolescente que dejó aquel lugar a los diecisiete y se fue, con pasaje de ida para no volver jamás. Una peste invernal la dejó en el cielo aquel, más arriba de los ojos del Lláima. Ahí estaban los acordes de doña Flora, (Abuela que a criado a la Hilda, huérfana a los siete meses) cantora campesina de la guitarra trasteada e interminables trenzas, animando las cuecas premiadas en el estadio de Cherquenco. Ahí estaban zumbando aun los combazos al yunke del abuelo Alberto, en su fragua. Como un testigo fantasmal todos sus inventos, la maquina de extraer aceite, la amasadora para la panadería, por ejemplo. El abuelo Alberto me enseño la ternura, en sus ancianos años para cargar a dos bribones de seis, subiéndose a cabalgar la vida en cada rodilla. Dándome sus mañanas para arreglar una destartalada bicicleta que no podía llegar en panne a la casa, si no Fernando, el mayor y dueño de la bici, me pasaría la cuenta.
Después de un largo viaje, doña Hilda llega con sus cuatro terruños a Chillán, claro aún no existía Sandra, que nacería en aquellos nerviosos años de la revolución de vino y empanadas, el ‘72. Fue allí en la calle O’brién, aquella primera toma de casas en la cual el comité “Sur Oriente” comandado por la Panchita, mujer de puño en alto y tierna fuerza acogedora, en aquella mañana de tibio sol de agosto en el cual veía alejarse el Ford ‘37 de don Sergio, llevando a la Hilda al Hospital Herminda Martín. En la misma casa daría sus primeros pasos, la última de la generación de O’brien 206.
Tres décadas pasarían para que la historia se escribiera perse en las caras divinas de esperanza, de la legión fémina de los Reyes del sarcasmo. La otra generación aquella del formato digital y las redes satelitales, ahí estarán escribiendo los nuevos capítulos La Francis con la fuerza de su madre, la Flory con la pasión, la Rayi con su delicada sabiduría, la Elo con su voz altiva, La Viols con el arte a cuestas, la Martina, la Almendra y el Phylias, los últimos gemelos para colonizar los valles de este tiempo sin retorno, pero con fantasías de días y noches, soles y lluvias, de tropiezos y aciertos, tal como las siempre sabias palabras de doña Hilda…”es la vida nomás…así es la vida”.
domingo, junio 04, 2006
miércoles, mayo 24, 2006
LA CUECA

“Tía Cata”
(COMENTARIO CULTURA GUACHACA DE BOLA EIGTH)
Santiago está helado… está nublado... “está feo” dice la gente a veces. Santiago esta contaminado… todavía no quiere llover… y esta noche Santiago no es distinto… la mezcla de smog y nubosidad lo hacen triste… así estaba la noche del Sábado 13 de Mayo… pero había algo que lo hacia diferente eso si. La presencia de la multiplicidad de estilos en un mismo espacio y con un solo objetivo. Esa noche era la segunda jornada de la IX cumbre Guachaca.
Compartir la fiesta más integradora de esta tierra; No excluyente en su llamado pero si por naturaleza apartada de algunos grupos de esta sociedad Chilena, una vez más de hizo el milagro… “Seguir creyendo que somos un país unido”.
La magistral cátedra de raíces que nos dio Catalina Rojas y la Filarmónica de la cueca frente a 5 mil personas que no se demoraron en reconocer en ella la verdadera heredera del tío Roberto y toda su espiritualidad popular; catalina ya debería llamarse la tía Cata. Meritos y experticia le sobran para merecer el titulo mítico de la Chilenidad. Una mujer con su guitarra puede más que una banda de afinados neo-folkloristas; la sangre tira y las cuerdas prolongan la virtud; “hacer hablar la vigüela”… ¿un Rojas puede ser un Parra?.
A los asistentes a la IX cumbre Guachaca: ¿sintieron que estaba el espíritu del Tío Roberto?.
La piel curtida… la mirada penetrante y la paciencia inconmensurable de una mujer, sin duda, llena de dones naturales me hizo erizar la piel por lo menos unas 4 a 5 veces en una corta e intensa presentación de lo que de verdad es la raíz urbana del folclor. ¿Las luces?... ¿la producción?... nada… Ella sola me transporto a los bares, peñas, rincones y porque no decirlo a los velatorios de mi PATRIA.
Hay miles de cultores de esto pero como ella… nadie. Tiene todo para ser la más linda de las vivas tradiciones. Pongan atención; tenemos en vida a la mujer más fielmente calcada de lo que adoramos como raíz de Chile. ¿Por qué tan en silencio?... ¿por qué así… tan bajo perfil?. Porque es de verdad… y lo verdadero se auspicia solo. ¿Por qué no la invitan a los estelares de la televisión?... ¿por qué solo unos pocos tenemos ese privilegio?.
Si sabes algo de ella... que donde toca y esas cosas… no dejes de verla. Su música hace pasar el frió y volver el alma al cuerpo.
miércoles, mayo 03, 2006
“…los mismos errores que pa’l ‘73”
CUENTOS REALMENTE FANTASTICOS
“…los mismos errores que pa’l ‘73”
Muchas veces, al más puro estilo del mejor cuentero nacional, utilizamos esta tragicómica historia, para aumentar el afán etílico y facilitar así, la onerosa “vaca” de los contertulios, continuando con el noctámbulo ejercicio del carrete universitario. Aún después de aquello, como inagotable recuerdo del “activismo”, que en su minuto valió un paso a la democracia, “tutelada” y todo, pero libertad al fin.
El ratón, era un asiduo devorador de cuanto papel llegaba a la orilla de su apolillado somier sin patas, el que le servía de cubierta para la sopa de concentrado, para el eventual estudio de Weber y sus rimbombantes teorías del comportamiento humano en sociedad, para la reunión de la base o para la “lentitud”, cuando esta vagamente se presentaba. En esos aciagos días de finales del invierno del 86’, la barricada en el frontis de la Facultad de Ingeniería (otrora IPV) era el caldo de cultivo, de la incesante rebeldía en la lucha estudiantil, para echar al dictador y sus rectores delegados. Más cupos en el casino, más becas de alojamiento y sala cuna, democratización de la universidad y el país, fuera el dictador, en fin.
Indiscutiblemente, barricadas sin neumáticos encendidos era impensado. Ahora, quien se atrevía a movilizar una goma rodando por la calle en esos días, era mejor declararse Marxista Leninista frente a un cuartel de la CNI.
La revolución exige sacrificios y con 20 años no te vas a estar cuestionando mucho los riesgos, “el fin Justifica los miedos”. A las cuatro de la madrugada en punto, estábamos en la puerta de nuestra casa-barretín. Una casa estratégicamente aceptable para los fines estudiantiles, con accesos por dos calles, un inmenso patio trasero con un taller mecánico, donde los neumáticos aro 20 (de camión), yacían apilados como un resorte, al menos unos 12, habían sido previamente chequeados en alguna noche anterior. Lo que el ratón y “puntada con hilo” no sabían, era que a don Roberto ya lo habían vacunado días atrás, cajas de herramientas, equipos y repuestos de su taller, que salía a la calle Pérez Rosales porla parte posterior de la casa.
Doña Carmen la esposa, era “buena onda”, después de todo ella siempre sospechó de las andanzas de sus chicos, sobre todo desde aquella vez en que el olor a bencina no se soportaba en la cocina, donde cotidianamente limpiaba cada mañana.
Las noches en Valdivia, son más bien claras y ésta especialmente, se había empeñado en no ayudarnos con algo de penumbra. Quedamos a las cuatro y cuarto con el Jano, así que no podíamos fallar.
_Bueno ratón vamos!_¡estamos en la hora vamos!. ¡Hey!… ¿oye se ve el Jano?, no se ve loco, este gueón no vino_ puta y ahora que cresta hacemos”…
_Yaaa!… sabí que más, tírate pal otro lado no más, yo te lanzo las gomas por arriba y llevamo’ uno cada uno poh…
Vamos a sacar el primero_ ya ratón… ratón!!… ya po’ gueón agarra, oye gueón adonde estai’.
El puntada con hilo no entendía nada, con el neumático en la mano, listo para lanzarlo a la acera del otro lado, de aquel cerco de 2 metros 50 de altura…no caía en cuenta._ ¡¡Alto ahí mierda¡¡…
Chuuuuucha cagamos… ¡Que están haciendo ahí, cabros de mierda…!
“…¿saben que más?... ustedes están cometiendo los mismos errores que pal ’73”, ¿que tal si yo ahora los mando presos por asalto, a los guencitos?. ¿No saben acaso, que hace una semana, me entraron a robar y por eso estoy durmiendo en el taller?. ¡¡Y uste’ que se anda haciendo el gueón ahí,…¡¡ paseando a esta hora, a quien le vení con esa, venga pa acá!… ¿que se cree que soy gueón?
Entre los nervios y la sorpresa, el ratón juraba que estaba pasando velado, con las manos al bolsillo y silbando a las cuatro de la mañana, al lado del cerco por la calle.
De un salto estuvo a la orden de don Roberto, que como un sacerdote, repartía consejos enfervorizados por la impensada sorpresa de sus pensionistas robándole neumáticos, que de última no le servían, el favor era al contrario se limpiaba el patio y sin costo. Puntada sin hilo y el ratón no estaban para meditar si el hombre estaba verdaderamente enojado o no, por lo menos su actitud a esa hora, era furibunda.
Ya váyanse de aquí cabros gueones, antes que los mande presos¡¡.
_Puta’ ratón… cagamos loco_ ahora pa’ mas recacha nos va a echar este viejo culiao, _¡¡Puta el Jano maricón!! si no hubiéramo’ estado tanto rato esperándolo.
En la mañana había que arreglar los bolsos no más, porque era clavado que el ratón y el puntada se iban pa’ afuera. No era fácil conseguir una viejita, que aceptará el pago cada tres meses, el rock&roll, las luces prendidas toda la noche, las reuniones, los carretes, las plantas, etc.
_Puta la cagamo’ socio, _ ya en fin apechugar no má’.
-¿Que onda loco tení’ tus cosas arregladas… te vaí?_, si loco anoche nos pillaron con el ratón, tratando de sacar los neumáticos ahí atrás, nos pilló don Robert, así que seguro nos pega la pata en la raja. _Puta que mala, a lo mejor no es pa’ tanto, _no loco si el hombre estaba heavy_.
¡Oye cabros los mandó a buscar don Roberto, está en el taller, a los dos¡, _ya gueón nos vamos,_¿chucha y adonde me voy a ir ahora?, con lo que me costo llegar aquí, chii’ y yo loco tengo pieza solo y todo.
Haber, vengan pa’ acá los dos: _miren cabros no sean lesos, no cometan los mismos errores que pal ’73…
ahí tienen llévenselo, les va a servir.
Ahí, al costado del mesón de herramientas, ese oscuro de aceite y pedazos de guaipes a medio usar, estaba un neumático de tractor, era tan grande que los brazos del ratón no alcanzaban para tomarlo._ Ya llénenselo_ ah¡¡ y ahí tienen ese tarro… si sí, ese tiene 20 litros de aceite quemado.
En un santiamén, el puntada comunicó al Juanca , que tenía un triciclo en el que hacía fletes, se perdió el cubrecama me acuerdo, porque había que taparlo, a las 7 de la tarde ya era noche, pero no podías pasearte con ese trofeo el día de la protesta, con las cucas y los guanacos a la orden del día, o la noche en los Barrios Bajos.
THIS IS THE END?
“…los mismos errores que pa’l ‘73”
Muchas veces, al más puro estilo del mejor cuentero nacional, utilizamos esta tragicómica historia, para aumentar el afán etílico y facilitar así, la onerosa “vaca” de los contertulios, continuando con el noctámbulo ejercicio del carrete universitario. Aún después de aquello, como inagotable recuerdo del “activismo”, que en su minuto valió un paso a la democracia, “tutelada” y todo, pero libertad al fin.
El ratón, era un asiduo devorador de cuanto papel llegaba a la orilla de su apolillado somier sin patas, el que le servía de cubierta para la sopa de concentrado, para el eventual estudio de Weber y sus rimbombantes teorías del comportamiento humano en sociedad, para la reunión de la base o para la “lentitud”, cuando esta vagamente se presentaba. En esos aciagos días de finales del invierno del 86’, la barricada en el frontis de la Facultad de Ingeniería (otrora IPV) era el caldo de cultivo, de la incesante rebeldía en la lucha estudiantil, para echar al dictador y sus rectores delegados. Más cupos en el casino, más becas de alojamiento y sala cuna, democratización de la universidad y el país, fuera el dictador, en fin.
Indiscutiblemente, barricadas sin neumáticos encendidos era impensado. Ahora, quien se atrevía a movilizar una goma rodando por la calle en esos días, era mejor declararse Marxista Leninista frente a un cuartel de la CNI.
La revolución exige sacrificios y con 20 años no te vas a estar cuestionando mucho los riesgos, “el fin Justifica los miedos”. A las cuatro de la madrugada en punto, estábamos en la puerta de nuestra casa-barretín. Una casa estratégicamente aceptable para los fines estudiantiles, con accesos por dos calles, un inmenso patio trasero con un taller mecánico, donde los neumáticos aro 20 (de camión), yacían apilados como un resorte, al menos unos 12, habían sido previamente chequeados en alguna noche anterior. Lo que el ratón y “puntada con hilo” no sabían, era que a don Roberto ya lo habían vacunado días atrás, cajas de herramientas, equipos y repuestos de su taller, que salía a la calle Pérez Rosales porla parte posterior de la casa.
Doña Carmen la esposa, era “buena onda”, después de todo ella siempre sospechó de las andanzas de sus chicos, sobre todo desde aquella vez en que el olor a bencina no se soportaba en la cocina, donde cotidianamente limpiaba cada mañana.
Las noches en Valdivia, son más bien claras y ésta especialmente, se había empeñado en no ayudarnos con algo de penumbra. Quedamos a las cuatro y cuarto con el Jano, así que no podíamos fallar.
_Bueno ratón vamos!_¡estamos en la hora vamos!. ¡Hey!… ¿oye se ve el Jano?, no se ve loco, este gueón no vino_ puta y ahora que cresta hacemos”…
_Yaaa!… sabí que más, tírate pal otro lado no más, yo te lanzo las gomas por arriba y llevamo’ uno cada uno poh…
Vamos a sacar el primero_ ya ratón… ratón!!… ya po’ gueón agarra, oye gueón adonde estai’.
El puntada con hilo no entendía nada, con el neumático en la mano, listo para lanzarlo a la acera del otro lado, de aquel cerco de 2 metros 50 de altura…no caía en cuenta._ ¡¡Alto ahí mierda¡¡…
Chuuuuucha cagamos… ¡Que están haciendo ahí, cabros de mierda…!
“…¿saben que más?... ustedes están cometiendo los mismos errores que pal ’73”, ¿que tal si yo ahora los mando presos por asalto, a los guencitos?. ¿No saben acaso, que hace una semana, me entraron a robar y por eso estoy durmiendo en el taller?. ¡¡Y uste’ que se anda haciendo el gueón ahí,…¡¡ paseando a esta hora, a quien le vení con esa, venga pa acá!… ¿que se cree que soy gueón?
Entre los nervios y la sorpresa, el ratón juraba que estaba pasando velado, con las manos al bolsillo y silbando a las cuatro de la mañana, al lado del cerco por la calle.
De un salto estuvo a la orden de don Roberto, que como un sacerdote, repartía consejos enfervorizados por la impensada sorpresa de sus pensionistas robándole neumáticos, que de última no le servían, el favor era al contrario se limpiaba el patio y sin costo. Puntada sin hilo y el ratón no estaban para meditar si el hombre estaba verdaderamente enojado o no, por lo menos su actitud a esa hora, era furibunda.
Ya váyanse de aquí cabros gueones, antes que los mande presos¡¡.
_Puta’ ratón… cagamos loco_ ahora pa’ mas recacha nos va a echar este viejo culiao, _¡¡Puta el Jano maricón!! si no hubiéramo’ estado tanto rato esperándolo.
En la mañana había que arreglar los bolsos no más, porque era clavado que el ratón y el puntada se iban pa’ afuera. No era fácil conseguir una viejita, que aceptará el pago cada tres meses, el rock&roll, las luces prendidas toda la noche, las reuniones, los carretes, las plantas, etc.
_Puta la cagamo’ socio, _ ya en fin apechugar no má’.
-¿Que onda loco tení’ tus cosas arregladas… te vaí?_, si loco anoche nos pillaron con el ratón, tratando de sacar los neumáticos ahí atrás, nos pilló don Robert, así que seguro nos pega la pata en la raja. _Puta que mala, a lo mejor no es pa’ tanto, _no loco si el hombre estaba heavy_.
¡Oye cabros los mandó a buscar don Roberto, está en el taller, a los dos¡, _ya gueón nos vamos,_¿chucha y adonde me voy a ir ahora?, con lo que me costo llegar aquí, chii’ y yo loco tengo pieza solo y todo.
Haber, vengan pa’ acá los dos: _miren cabros no sean lesos, no cometan los mismos errores que pal ’73…
ahí tienen llévenselo, les va a servir.
Ahí, al costado del mesón de herramientas, ese oscuro de aceite y pedazos de guaipes a medio usar, estaba un neumático de tractor, era tan grande que los brazos del ratón no alcanzaban para tomarlo._ Ya llénenselo_ ah¡¡ y ahí tienen ese tarro… si sí, ese tiene 20 litros de aceite quemado.
En un santiamén, el puntada comunicó al Juanca , que tenía un triciclo en el que hacía fletes, se perdió el cubrecama me acuerdo, porque había que taparlo, a las 7 de la tarde ya era noche, pero no podías pasearte con ese trofeo el día de la protesta, con las cucas y los guanacos a la orden del día, o la noche en los Barrios Bajos.
THIS IS THE END?
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